Preguntas

A continuación te presentamos un compendio de preguntas bíblicas con respuesta.

Disfruta de tu lectura.

Por medio de Sus bendiciones
Podemos ver el amor de Dios en las bendiciones que nos da. Desde la belleza del mundo, hasta las personas en nuestra vida, Dios constantemente nos está dando regalos grandes y pequeños porque nos ama.
Por medio de otros
Podemos experimentar el amor de Dios al interactuar con otra gente. A medida que sigamos el sentimiento de ayudar a otros– y al dejar que otros nos ayuden también– podremos saber que Dios está al pendiente de nosotros, que conoce nuestras necesidades y que nos ama profundamente.
Por medio de Su hijo Jesús
Uno de los más grandes actos de amor de Dios por nosotros, fue el enviar a Su Hijo Jesús a la tierra. Mediante las enseñanzas y gracia de Jesús podemos sentir el amor de Dios, ser perdonados y aprender cómo amar a las personas que nos rodean.

Sentir el amor de Dios
Busca la paz
En un mundo caótico, puede ser difícil reconocer algo tan sutil y sagrado como el amor de Dios. Es más fácil encontrar el amor de Dios cuando creamos momentos para encontrarlo.
Orar
Dios es un Padre amoroso en los cielos que ama a Sus hijos y quiere saber de ellos. Podemos orar para pedir ayuda en nuestra vida y podemos orar para sentir Su amor. Si le pides a Dios que quieres sentir Su amor por ti y eres paciente, la respuesta llegará.
Mostrar amor a otros
La Biblia nos enseña que cuando vivimos en paz con otros, podemos sentir el amor de Dios. De hecho, amar a los demás nos ayuda a comprender el amor de Dios por nosotros. Cuando amamos y servimos a los demás, sentimos el amor de Dios que estamos buscando.
Aprender acerca de Su amor
Podemos aprender acerca del amor de Dios estudiando Su palabra. Al leer la Biblia, aprendemos que a través de la historia, Dios nunca ha dejado de amar a Su pueblo. Esto nos puede ayudar a reconocer el amor de Dios en nuestra vida.
Un cristiano es una persona que se reconoce pecadora, incapaz de ganar con sus méritos el perdón de Dios, pero que ha decidido reconocer que el sacrificio de Jesús le cubra sus culpas y recibe el galardón que Dios otorga a los santos, no por ser un santo sino porque ha sido santificado por la sangre de Jesús y vive procurando hacer la voluntad de Dios, plenamente seguro de que será salvo por el mérito de Jesucristo si se mantiene dejándose guiar por el Espíritu Santo de Dios que es esa fuerza que le ayuda a tomar la opción correcta cuando se le presenta una tentación.
doctrinas Las plagas de Egipto fueron diez:
1. Agua en sangre
2. Invasión de ranas
3. Piojos
4. Moscas
5. Peste del ganado
6. Úlceras
7. Lluvia de fuego y granizo
8. Langostas
9. Tinieblas
10. Muerte de los primogénitos

Un verdadero cristiano es una persona que ha puesto su fe y confianza en la persona de Jesucristo, que reconoce que Él murió en la cruz como pago por todos los pecados personales de cada uno de nosotros y que resucitó al tercer día para obtener la victoria sobre la muerte, para dar la vida eterna a todos los que creamos en Él. Juan 1:12 nos dice: "Más a todos lo que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios". Un verdadero cristiano es en verdad un hijo de Dios, una parte de la verdadera familia de Dios, y uno a quien le ha sido dado una nueva vida en Cristo. La marca de un cristiano verdadero es demostrar amor hacia los demás y la obediencia a la Palabra de Dios. Esto lo vemos en las Sagradas Escrituras en 1 Juan 2:4 y en 1 Juan 2:10.
Cuatro pasos para la oración.

Dios es tu Padre Celestial y desea saber de ti. Puedes acercarte a Él a través de la oración. Como Su hijo, puedes pedirle a tu Padre Celestial Su ayuda y guía en tu vida. La oración puede hacerse en voz alta o mentalmente. Puedes hablarle a Dios como lo haces con otras personas. Tus palabras no tienen que ser elocuentes o memorizadas. Es más importante que abras tu corazón. Ten fe de que Él está ahí para ti y que te escucha, porque así es. Ten fe en que Él te ayudará, porque lo hará. La oración es uno de los dones más valiosos que hemos recibido de un amoroso Padre Celestial.
1.Comienza tu oración
Antes de empezar, encuentra un lugar tranquilo donde te sientas cómodo. Una buena manera de comenzar es dirigirte a Dios por su nombre. Puedes decir, “Querido Dios”, o “Querido Padre Celestial”, “Padre Nuestro que estás en los Cielos”, o simplemente “Dios”.
2.Conversa con Dios
Habla de tu corazón y comparte tus esperanzas y deseos como también tus preocupaciones y problemas. Puedes pedirle Su ayuda, dirección, perdón o sanación. Lo que sea que esté en tu mente, tráelo a Él. Reconoce que Su sabiduría y Su tiempo son más grandes que los tuyos. Puedes preguntarle qué es lo que Él quiere para ti. Comparte con Dios tus sentimientos hacia otras personas. Puedes pedir por sus necesidades o preguntarle en qué manera puedes ayudarles y amarles. Agradécele a Dios por todas las bendiciones en tu vida. Aun los desafíos pueden ser una bendición. Estos nos ayudan a ser humildes y a mantener nuestro corazón y mente más abiertos a las respuestas de Dios.
3.Termina tu oración
Una vez que le hayas dicho todo lo que querías decir, puedes terminar diciendo, “En el nombre de Jesucristo, Amen”. Lo hacemos así porque Jesús nos mandó orar en Su nombre y todo lo que hacemos debe ser hecho en Su nombre.
4.Comienza a trabajar en las cosas justas que has pedido
Hay sabiduría en el refrán, “Ora como si todo dependiera del Señor; y trabaja como si todo dependiera de ti”. Es en el proceso de hacer y actuar que a menudo recibimos la guía y la ayuda de Dios.
arca     Noé tenía una esposa y tres hijos. Los hijos se llamaban Sem, Cam y Jafet. Cada hijo tenía una esposa. Así que había ocho personas en la familia de Noé. Ahora Dios hizo que Noé hiciera una cosa rara. Le dijo que hiciera un arca grande. El arca era grande como un barco, pero más bien parecía una caja grande y larga. ‘Hazla de tres pisos,’ dijo Dios, ‘y ponle cuartos.’ Los cuartos eran para Noé y su familia, los animales y el alimento para todos. Dios le dijo a Noé que hiciera el arca de modo que no le entrara agua. Dijo: ‘Voy a enviar un gran diluvio de agua y destruir al mundo entero. El que no esté en el arca morirá.’ Noé y sus hijos obedecieron a Dios y empezaron a construir. Pero la demás gente solo se rió. Siguieron siendo malos. Nadie creyó cuando Noé les dijo lo que Dios iba a hacer.Por lo grande que era, tomó mucho tiempo hacer el arca. Después de muchos años, quedó hecha. Ahora Dios dijo a Noé que metiera los animales allí. Le dijo que pusiera allí dos de algunas clases de animales, macho y hembra. Pero de otros animales, Dios le dijo que pusiera allí siete. También le dijo a Noé que trajera allí todas las diferentes clases de pájaros. Noé hizo precisamente lo que Dios dijo. Después, Noé y su familia también entraron en el arca. Entonces Dios cerró la puerta. Dentro, Noé y su familia esperaron.
Fuera del arca, la gente seguía su vida como antes. Todavía no creían que el Diluvio vendría. Tienen que haberse reído más que nunca. Pero poco tiempo después dejaron de estar riéndose. De repente empezó a caer agua. Cayó del cielo como cuando uno derrama agua de un cubo. ¡Noé tenía razón! Pero ya nadie más podía meterse en el arca. Jehová Dios había cerrado bien la puerta. Pronto todo el terreno bajo quedó cubierto. El agua parecía grandes ríos. Empujaba los árboles y movía grandes piedras y hacía mucho ruido. La gente se asustó. Subieron a terreno más alto. ¡Ay, cuánto deseaban haber prestado atención a Noé y haberse metido en el arca cuando todavía tenían la puerta abierta! Pero ahora era demasiado tarde. El agua siguió subiendo y subiendo. Por 40 días y 40 noches cayó agua del cielo. Subió por las montañas, y pronto hasta las más altas quedaron cubiertas. Tal como Dios había dicho, toda persona y animal que estaba fuera del arca murió. Pero todo el que estaba dentro estaba a salvo.
doctrinas     Es porque hicieron algo muy malo. Y por eso Jehová los está castigando. ¿Sabes lo que hicieron Adán y Eva? Hicieron algo que Dios les dijo que no hicieran. Dios les dijo que podían comer de los árboles del jardín. Pero de un árbol les dijo que no comieran; si comían, morirían. Ese lo guardaba para sí. Y sabemos que es malo tomar lo que es de otro, ¿verdad? Entonces, ¿qué pasó? Un día cuando Eva estaba sola en el jardín, una culebra le habló. ¡Imagínate! Ella le dijo a Eva que comiera del fruto del árbol del cual Dios les dijo que no comieran. Bueno, cuando Jehová hizo las culebras no las hizo para que hablaran. Por eso, había otra persona que hacía hablar a la culebra. ¿Quién era? No era Adán. Por eso tenía que ser una de las personas que Jehová había hecho mucho antes de hacer la Tierra. Esas personas eran ángeles, y no se les puede ver. Este ángel se había hecho muy orgulloso. Empezó a pensar que debería ser gobernante como Dios y que se debería obedecer a él en vez de a Jehová. Él hizo que la culebra hablara. Este ángel pudo engañar a Eva. Cuando le dijo que ella sería como Dios si comía del fruto, ella le creyó. Por eso comió, y Adán hizo igual. Adán y Eva desobedecieron a Dios, y por eso perdieron su lindo hogar, el jardín.
El protestantismo es el antecedente y el marco histórico del conjunto de las iglesias evangélicas. Constituye un movimiento cristiano que, a diferencia del catolicismo, basa la autoridad religiosa de forma exclusiva en la biblia (y por eso su religión es evangélica en vez de apostólica cómo el catolicismo). A la idea de “solo por medio de la Sagrada Escritura” el protestantismo añade las ideas de “solo por la fe”, “solo por la gracia”, “solo a través de Cristo” y “solo para la gloria de Dios”. Desde el punto de vista evangélico, ser evangélico no es una “religión” en el sentido de una burocracia o un ritual, sino un encuentro personal con Jesús, con el Espíritu Santo y a través de él con Dios.
La Biblia es un libro sagrado que contiene la palabra de Dios. A lo largo de sus páginas, la Santa Biblia enseña que Dios nunca deja de amar a sus hijos.
La Biblia es la palabra de Dios
La Biblia es una colección de libros sagrados escritos por profetas antiguos e historiadores. Estos autores registraron la relación entre Dios y su pueblo por más de 4,000 años. Sus palabras inspiradas son lo que hoy conocemos como la Santa Biblia.
La Biblia enseña acerca de Jesús
Jesucristo es el Hijo de Dios que vino a la tierra para salvarnos del pecado, la tristeza, la soledad, el dolor y más. Jesús enseñó lecciones hermosas sobre el servicio y el amor y realizó muchos milagros mientras estuvo en la tierra. En la Biblia, podemos leer estas historias y empezar a conocer cómo podemos vencer las cosas difíciles con la ayuda de Jesús.
La Biblia nos brinda ayuda
Seguir las enseñanzas que encontramos en la Biblia nos ayuda a saber quién es Dios, aprender de personas buenas que lo amaron y entender mejor cómo quiere que vivamos.
doctrinas     Los discípulos, o apóstoles, de Cristo fueron las piedras fundamentales de su iglesia. En Apocalipsis 21:14 se nos dice que los doce cimientos del muro de la Nueva Jerusalén tendrán inscriptos sobre ellos los nombres de los doce discípulos (o apóstoles). Es evidente, de esta forma, que nuestro Señor le atribuye gran importancia a estos hombres.
Lista de los Doce Apóstoles:
1.Pedro
2.Santiago, el Anciano
3.Juan
4.Andrés
5.Bartolomé
6.Santiago, el Menor
7.Judas Iscariote
8.Judas Tadeo
9.Mateo
10.Felipe
11.Simón
12.Tomás

El cristianismo surgió del judaísmo, a partir de las enseñanzas de Jesús de Nazaret, llamado «el mesías» (Cristo en griego) por sus seguidores. Según los textos evangélicos, en los cuales se basan las creencias de los cristianos, Jesús fue concebido por el Espíritu Santo en una joven judía llamada María. A los 30 años se manifestó como hijo de Dios y, luego de ser bautizado, comenzó a predicar junto a 12 discípulos. Durante aproximadamente 3 años difundió unas ideas revolucionarias para la época: en el contexto de una sociedad esclavista y desigual predicaba, entre otras cosas, que todas las personas eran iguales y un mandato de amor al prójimo y perdón a los enemigos. Jesús fue condenado a muerte por el Sanedrín, la máxima autoridad religiosa de Judea, bajo el cargo de blasfemia por declararse a sí mismo el mesías, es decir, el salvador anunciado por los profetas. El cristianismo como religión se inició después de la muerte de Jesús, el día de Pentecostés; cuando según los textos sagrados, sus discípulos recibieron al Espíritu Santo y comenzaron la difusión de la fe cristiana, según un mandato del mismo Jesucristo. A partir de la prédica de los apóstoles, el cristianismo se difundió primero por Asia Menor y luego pasó a Europa. Aunque al principio fue una religión perseguida por el Estado romano, en el año 313 d. C. fue legalizada y en el 380 se convirtió en la religión oficial de Roma. De esta manera se expandió por todo el territorio del imperio.
Juan el Bautista fue bien conocido por haber bautizado a Jesús en el río Jordán y a veces se le refiere como aquel que anunció la venida de uno mayor que él quien bautizaría con el espíritu de Dios y no solo con agua. Encontramos muchos paralelismos entre la vida de Juan el Bautista y la vida de Jesús puesto que ambos predicaron sobre el arrepentimiento de pecados y el venidero reino de Dios así como ser fervientes críticos de los líderes religiosos de aquellos días. De igual manera ambas figuras son consideradas mártires que fueron perseguidos por el imperio romano.
De acuerdo con el Evangelio de Mateo y Marcos, Juan el Bautista había sido encarcelado por haber condenado a Herodes de Antipas por divorciarse de su esposa y haber tomado de manera incorrecta a la mujer de su propio hermano. Durante la celebración del aniversario de Herodes, la hija de su ahora nueva esposa bailó de tal manera que el agrado del rey fue mucho por lo que le prometió darle lo que ella quisiera. La madre de esta muchacha enojada y buscando venganza porque Juan el bautista había criticado su unión al rey, le dijo a su hija que le pidiera al rey la cabeza de Juan el Bautista. Aunque Herodes se quedó perplejo por tal petición, no le quedó más que aceptar y mandó ejecutar a Juan mientras estaba en la prisión